La personalización del aprendizaje se ha convertido en el eje central de la educación. El aula tiene que seguir atendiendo a la diversidad del alumnado y proporcionar un proceso de aprendizaje activo con plena consciencia de cómo aprenden y para qué. En este sentido, la programación de aula atenderá a esta diversidad con una metodología rica en experiencias de aprendizaje.
Actualmente, conseguir la atención del alumno e invitarle a participar en su propio aprendizaje es uno de los retos de la educación, especialmente en las etapas de primaria y secundaria.
Los alumnos, como miembros de una sociedad cambiante y cada vez más audiovisual, intuitiva y funcional, necesitan un espacio de aprendizaje completamente distinto al que sus maestros y padres tuvieron en su época.
La introducción progresiva de la tecnología en la educación obedece precisamente a esta necesidad de regenerar metodologías ya caducas para unas nuevas generaciones totalmente tecnológicas y visuales que necesitan un aprendizaje distinto. Ya no valen sólo los libros. Internet es el principal canal.
En un paisaje de aprendizaje todos los elementos del currículo están relacionados y convergen en un contexto donde los procesos cognitivos en estos elementos curriculares encuentran su sentido y se ponen a disposición del aprendizaje, a través del pensamiento y de la inteligencia. (Educadores, 2015, p. 23)
Esta metodología precisa de una planificación de actividades y métodos variados, donde los alumnos tengan la oportunidad de trabajar cooperativamente, pero a la vez buscar la autonomía del estudiante. Retos que hacen captar su inquietud por aprender los contenidos propios de la etapa educativa.
En ese mapa, el alumnado tiene enlazados los recursos y opciones que tiene a su disposición: calendario de la asignatura, programación general, división por trimestres, etc.
El funcionamiento es semejante al de una web cualquiera. Cada ítem se define con una imagen: por ejemplo, cada trimestre tiene un símbolo o dibujo, y al clicar en él, los alumnos acceden a otros marcos visuales (minipaisajes) con los contenidos cada vez más focalizados y específicos.
Si en el marco visual de entrada, un alumno clica la imagen de un trimestre, se le remite a otra página con otro mapa donde hay condensada la información de ese trimestre. A su vez, el alumno puede clicar las sesiones, los recursos o cualquier otra información que se haya dispuesto para él.
Trabajar a través de paisaje de aprendizaje tiene, pues, varias ventajas: en primer lugar, para el alumno es mucho más atractivo acceder a la información de su asignatura a través de mapas y marcos visuales, como si fuera un juego. Hace que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea más ameno al abrir el camino hacia la gamificación (aprender a base de juegos y recompensas -badges-), y eso motiva a los alumnos. Distribuir los contenidos de este modo, por enlaces y páginas, permite también concebir el seguimiento de la clase como si se navegara por una web cualquiera de internet.
En segundo lugar, el hecho de ser el alumno el responsable de organizarse y buscar la información que él quiere y no la que se le da de antemano, hace que los paisajes de aprendizaje permitan al alumno ser más autónomo. La idea es que los chicos sean los conductores de su aprendizaje. Además, se fomenta el trabajo en grupo, ya que se puede avanzar conjuntamente con la ayuda de los demás.
Y en tercer lugar, los paisajes de aprendizaje en permiten conocer las fortalezas y debilidades de cada alumno, que él mismo sea consciente de ello y que sepa gestionarse (metacognición).
Así pues, trabajar a través de “Paisajes de aprendizaje” permite captar mejor la atención de nuestros alumnos, convertirles más en protagonistas de su aprendizaje y, en definitiva, acercarles a la educación del siglo XXI.
Referencias:
http://www.porlainnovacioneducativa.es/?p=3455
http://cmontserrat-es.blogspot.com.es/2014/05/trabajar-con-paisajes-de-aprendizaje.html
gran blog, espero consultarlo amenudo....
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